El 22 de enero de 2026, Estados Unidos hizo oficial su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), marcando un hito significativo en la historia de las relaciones internacionales y la salud pública. Esta decisión, respaldada por el presidente Donald Trump, se basa en las quejas del gobierno estadounidense sobre la distribución de cuotas de membresía y la gestión de la pandemia de COVID-19.
Motivaciones Tras la Decisión
La decisión de Estados Unidos de abandonar la OMS surge de una orden ejecutiva firmada por Trump, quien ha mencionado la insatisfacción con el hecho de que países con poblaciones más grandes que la estadounidense no están contribuyendo en igual proporción a las cuotas. Según informes, se estima que Estados Unidos debe más de 130 millones de dólares a la OMS.
"La retirada perjudicará la respuesta global a nuevos brotes y obstaculizará la capacidad de científicos y empresas farmacéuticas estadounidenses para desarrollar vacunas y medicamentos contra nuevas amenazas", advirtió Lawrence Gostin, experto en derecho de salud pública de la Universidad de Georgetown.
La OMS, un organismo clave encargado de coordinar la respuesta ante brotes globales de enfermedades, ha sido criticada por su manejo de la pandemia de COVID-19. Trump's administration argumentó que la organización no había logrado reformas efectivas y que estaba influenciada indebidamente por la política de los estados miembros.
Consecuencias en la Salud Mundial
La salida de Estados Unidos de la OMS tiene implicaciones profundas para la salud global. Los expertos han señalado que podría paralizar varias iniciativas esenciales, como la erradicación de la polio y los programas de salud materna e infantil. Además, Estados Unidos ya no podrá participar en el intercambio de información sobre la influenza, lo que afecta a la planificación y distribución de vacunas críticas.
Dr. Ronald Nahass, presidente de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de América, calificó la decisión como "equivocada" y "imprudente", subrayando las repercusiones negativas que podría tener en la salud pública a nivel global.
Los funcionarios estadounidenses también han admitido que, a pesar de su salida, aún no han encontrado soluciones para problemas como la pérdida de acceso a datos internacionales sobre enfermedades, lo que podría resultar en una falta de advertencias oportunas sobre nuevas pandemias.
Repercusiones Comerciales y de Colaboración
La decisión afecta no solo la salud pública, sino también la colaboración entre científicos y la industria farmacéutica estadounidense. La OMS facilita el desarrollo y la distribución de medicamentos y vacunas a través de su red global de expertos en salud pública.
Estados Unidos ha sido durante décadas uno de los principales contribuyentes a la OMS, invirtiendo, en promedio, 111 millones de dólares al año en cuotas de membresía y unos 570 millones en contribuciones voluntarias. Esta retirada no solo representa un retiro financiero, sino también un desplazamiento en la influencia que Estados Unidos ha tenido en políticas de salud pública internacional.
Reflexiones Finales
La salida de Estados Unidos de la OMS es un suceso histórico que puede transformar el panorama de la salud mundial. Si bien el argumento del gobierno sobre la imparcialidad y la equidad de las cuotas es válido, la decisión de alejarse de un organismo crucial para la salud global podría acarrear consecuencias severas no solo para Estados Unidos, sino para la comunidad internacional en su conjunto.
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