La muerte de una estudiante de 11 años en la Unidad Educativa Simón Bolívar de Guaymas, Ecuador, ha conmocionado a la comunidad local y desatado una serie de interrogantes que la familia de la menor está decidida a esclarecer. Angélica Pérez Carrasco falleció el 12 de diciembre tras un aparente desvanecimiento ocurrido mientras se encontraba en el patio de su escuela.
La versión oficial
Desde el momento del incidente, las autoridades educativas, respaldadas por el Ministerio de Educación, han señalado que Angélica presentó un episodio crítico de salud relacionado con una descompensación alimentaria. Esta versión ha sido recibida con escepticismo por parte de la familia, quienes afirman que la menor ingresó a la escuela sin ningún signo de malestar.
La familia exige justicia
Michael Carrasco, tío materno de Angélica, expresó la frustración de la familia ante la falta de información proporcionada por las autoridades escolares. Según sus declaraciones, la escuela se ha mantenido en silencio y la familia sospecha que el desenlace trágico de la menor podría haber sido causado por un accidente o incluso un agresor.
"No se sabe si la niña cayó por las escaleras o si la empujaron desde arriba. Eso es lo que queremos que se investigue. Cámaras sí hay, pero no quieren entregar todos los videos", comentó Carrasco.
Detalles del caso
La situación pasó de ser un simple incidente a una investigación formal tras recibir el informe de autopsia, que revela que Angélica sufrió una “fractura de columna cervical por trauma raquimedular”. Este hallazgo ha abierto un nuevo capítulo en el caso, lo que llevó a la familia a presentar una denuncia ante la Fiscalía General del Estado.
Según un video captado por cámaras de seguridad, el tiempo transcurrió rápidamente desde que Angélica ingresó a la escuela. Aproximadamente 15 minutos después, un profesor aparece cargando a la menor, quien se encontraba completamente desvanecida. Acompañado por otras maestras, el educador intentó brindarle ayuda, pero el daño ya estaba hecho.
La responsabilidad de la escuela
El hecho ha encendido un debate sobre la responsabilidad de las instituciones educativas y la necesidad de protocolos más efectivos ante emergencias de salud y seguridad en las escuelas. La comunidad espera respuestas claras y transparentes sobre lo sucedido, así como una revisión de las políticas de seguridad y atención al alumnado.
Este trágico evento resalta la importancia de la atención médica inmediata y la necesidad de una mayor comunicación entre las instituciones educativas y los padres de familia, especialmente en circunstancias críticas.
La historia de Angélica continúa resonando en los corazones de quienes buscan justicia no solo por ella, sino también para prevenir que situaciones similares ocurran en el futuro. Mientras la familia presiona a las autoridades para obtener respuestas claras, la comunidad se une en un clamor colectivo por la verdad y la rendición de cuentas.